
Para el autor, este artículo es la consecuencia del análisis de dos años y medio tres años de lucha y de observar procesos de debates internos tanto en DRY como en el 15M que han ido dispersando, una red que, aunque nunca estuvo centralizada, cada vez resulta más difícil de movilizar en común. La idea es sencilla: “No existe una única forma de luchar contra este régimen, sino muchas con distintos alcances, que deberían constituirse en tantos frentes coordinados y complementarios para la re-evolución del sistema.“
Frente a ‘apoyar o no una huelga de hambre por este u otro motivo’, frente a ‘convertir tal colectivo en asociación porque a mí me viene en gana’, frente a ‘me quedo yo con la difusión’, la idea es disponer de suficientes espacios de lucha para que cualquier individuo comprometido con el 15M y afines/similares se sienta cómodo sin tener que fagocitar o enfrentarse a otros espacios, aunque sin excluir la crítica constructiva que permite mejorar cada acción.
El objetivo, lo conocemos: una nueva sociedad regida por una democracia real (YA!) fundamentada en los Derechos Humanos (superar la democracia representativa), con una economía orientada a las personas y no a los mercados (superar el capitalismo), con justicia social (superar el modelo de ‘Estado de bienestar’) y orientada al ‘bien común’ (superar el modelo competitivo, consumista e individualista).
¿Cuáles son esos espacios de lucha? Listamos a continuación los seis grandes bloques/vías/frentes, que a su vez se articulan en diversas líneas de trabajo (teniendo en cuenta siempre la perspectiva de la no-violencia hacia personas o animales, la desobediencia civil, la inteligencia colectiva, etc.). No pretenden ser exhaustivos; sobre todo son COMPLEMENTARIOS: Ninguno de ellos, por sí solo, van a cambiar el sistema, y sólo la combinación sinérgica de todos ellos actuando para la misma meta podrá tener la posibilidad de triunfar:
Huelgas: Generales, indefinidas, sectoriales, pero también sociales, de consumo, de cuidados, boicots, etc. que detengan el aparato productivo, administrativo o social.
Activismo y desobediencia civil: Manifestaciones, concentraciones, escraches, stop desahucios, yonopagos, tubasuralbanco, ocupaciones de espacios públicos o privados, encierros, ciber-activismo, acampadas, boicots, etc.
Contenidos y difusión: Creación de hegemonía cultural, empoderamiento/toma de conciencia personal, medios de comunicación alternativos, wikis, manifiestos, blogs, simposios, análisis, diseño, toma los medios, facebook, twitter, streaming, etc.
Alter-sistema y organización: Construcción de redes, ágoras internacionales, organización inter-colectivos, procesos constituyentes, autogestión, cooperativas integrales, redes de solidaridad y apoyo mutuo, centros sociales, jornadas abiertas, etc.
Lucha desde las instituciones: Frentes comunes, agrupaciones electorales, nuevos espacios electorales, mareas, Democracia 4.0, ILPs, consultas ciudadanas, etc.
Vía judicial y anti represiva: Querellas generales (15mpaRato, Tribunal Ciudadano de Justicia, Auditoría de Deuda, contra la privatización de Sanidad), defensa del activista (Legal Sol), protocolos anti-represión, etc.
(Excluímos deliberadamente de esta lista aquellas formas de protesta que no tienen efecto alguno excepto apaciguar la mala conciencia personal de quienes participan en ellas: el click-activismo y la caridad.)
Cada uno de estos seis puntos puede estar articulado en base a una lucha global o sectorial (democracia, política, economía, vivienda, empleo, energía, sanidad, educación, transporte, ecología, cultura, feminismo, antifascismo, inmigración, etc.) y a distintas escalas (barrio, ciudad, provincia, autonomía, estado, Europa, global). Y cada una de ellas tiene un alcance, un objetivo concreto que cumplir en la foto de conjunto, con distintos plazos (corto, medio o largo).
Una de las fuentes principales de confusión y enfrentamiento es equivocarse en lo que pretende lograr una acción concreta. Como ejemplo, una manifestación familiar enorme no logrará tumbar una ley por sí sola a corto plazo, porque su alcance no es ese, sino el de crear una conciencia de clase a medio/largo plazo. Al complementarse con otro tipo de acciones (huelgas o denuncias, pongamos por caso) cada una con su objetivo parcial, es cuando se alcanza la finalidad deseada.
Por todo esto, cada lucha es válida, imprescindible y además necesaria. Ninguna debe fagocitar a la otra, sino que deben colaborar mutuamente. Elige la que te represente, en la que te sientas más cómodo, llévala a cabo con determinación, optimismo y espíritu crítico. El camino es largo pero vamos lejos y todas las personas con conciencia (excluimos aquí a fascistas, terroristas, racistas, machistas, neoliberales, etc.) somos necesarias, para transformar esta realidad que nos han impuesto sin preguntarnos. ¡Anímate a movilizarte, a construir tu futuro y a transformar el mundo! ¡Juntas, sí podemos!
@IndignadoNum42











